Contar con consultores tiene enormes ventajas para empresas de cualquier tamaño. Si bien existe el mito de que solo las grandes compañías requieren de un equipo de Consultores para incrementar sus ganancias, todas las empresas pueden tener un consultor. Contar con un especialista que tenga la capacidad de ver desde afuera lo que sucede en la empresa (visión objetiva) permitirá evaluar situaciones que internamente no logran percibirse.

Por otro lado, el alto costo del servicio es otro de los mitos asociados a la consultoría. Nuestra experiencia en este ámbito nos permite decir que, en realidad, la Consultoría es una inversión que se recupera a corto plazo, porque contar con un servicio calificado y bien enfocado resolverá sus problemas y aumentará su capacidad para mejorar sus ganancias o evitar situaciones de crisis.

   Contratar consultores calificados y experimentados puede contribuir a mejorar los niveles de eficiencia general de la empresa y guiarlos para llevar sus negocios al siguiente nivel de crecimiento.

Sin embargo, el mayor obstáculo que encuentran las empresas es que no todos las Directivos están dispuestos al cambio. La consultoría implica analizar y evaluar alternativas que pueden darle un giro a nuestra gestión interna, pero que siempre implican implementar cambios. Por eso, solo aquellas personas comprometidas con el cambio son la que finalmente encontrarán en el Consultor a su aliado estratégico.

     Algunas razones que justifican la inversión en Consultoría:

Existen numerosas situaciones que suceden en las empresas y que indican la necesidad de contratar un consultor.
Tu empresa no cuenta con un plan estratégico de negocios que sirva de guía para planificar tu futuro.
No estás satisfecho con las ganancias, pero conociendo tu negocio sabes que existen oportunidades de poder incrementarlas.
El contexto económico-político pesa en las ventas de tu negocio, los costos fijos siguen aumentando y los márgenes son cada vez menores.
La empresa debe incrementar su mejora en la producción y/o servicio para enfrentar la competencia o para aprovechar oportunidades que ofrece el mercado.
Bajos niveles de eficiencia en algunas áreas de la empresa, alta rotación de personal, baja motivación por parte del personal, empleados con carga excesiva de trabajo, desorganización interna que hace deficiente la calidad del producto/servicio. Conflictividad en los vínculos laborales o societarios.
La empresa requiere de una inyección de capital, ser capaz de mejorar el capital de trabajo, su flujo de caja, para ingresar a nuevos mercados o para aumentar su capacidad de producción.
La Dirección/Gerencia cuenta con poca información confiable y útil sobre el mercado, sobre la misma compañía y sobre la competencia.
Falta de información clara sobre que unidades de negocios son rentables y tienen proyección de crecimiento

Si enfrentas alguna de estas situaciones, es señal de que necesitas analizar la opción de contratar un consultor.
En #KMP podemos ayudarte, porque algo muy valorado por nuestros clientes es que cuentan con un “socio” para lograr los objetivos que se proponen.

¡No dudes en contactarnos!

Kmp un equipo de consultores comprometido con el crecimiento de las empresas y su gente.