¿Te preguntaste alguna vez si estabas tomando la decisión correcta?

Tomar una decisión, no es una decisión fácil. En muchas situaciones, suele suceder que nos encontramos frente al exceso de información, con posiciones encontradas entre las personas que participan en el manejo de un tema, y con riesgos muy diversos que varían según sea la decisión final.

En esos momentos puede que te preguntes, ¿Cuál es la decisión correcta? o ¿cuál es la mejor decisión?

Para saberlo, te damos algunos que pueden ayudarte a descartar las decisiones incorrectas (alternativas que se te presentan y que no te conducen al mejor resultado).

Podes detectar que una decisión es incorrecta con alguna de estas características:

  • No te permite estar en paz, a la luz de tus valores, en especial tu integridad.
  • Suele tener resultados inmediatos positivos (falsa tranquilidad) pero consecuencias no deseadas en el vínculo de largo plazo.
  • Te hace mentir a otros o a ti mismo.
  • Te hace venderte, o tiene un precio que implica dejar de lado tus valores.
  • Dañas a otros por medio de tus ventajas.
  • Comprometes a la gente de tu equipo en contra de sus valores.
  • Le quita algo a una persona (aunque sea una oportunidad, una cosa o la paz).
  • En general, se pierde la armonía.

Al momento de tomar una decisión difícil, pregúntate si es congruente con tus valores y el de las personas de tu equipo o entorno. El hecho simple de sentirte bien, no siempre es un indicador de que estas tomando la mejor decisión.

No tomes decisiones por miedo, cuando no estés seguro, busca el apoyo de tu equipo o entorno, que siempre te va a permitir lograr lo que te propongas.