Como mencionamos a lo largo del mes de Julio, la mediación es un método que permite la resolución de conflictos de manera pacífica, a través del diálogo entre las partes, donde el mediador como tercero neutral incorpora una mirada profesional y objetiva, acompañando a las partes a que sean ellas mismos quienes encuentren las soluciones más beneficiosas.

Por eso, este mes de Agosto nos enfocaremos en las empresas familiares, las cuales desde nuestra experiencia son uno de los tipos de organizaciones que más requieren de la mediación para resolver conflictos que aseguren un resultado satisfactorio para las partes, manteniendo los vínculos afectivos.

¿Por qué es tan importante la mediación en las empresas familiares? La idiosincrasia de la empresa familiar la conforma el tejido de emociones y valores que sustentan el compromiso de los familiares que en ella trabajan. Muchas veces, la multiplicidad de roles y la alta emocionalidad dificultan la gestión y la toma de conciencia de los “procesos reales” que atraviesan a la empresa.

Por eso, la mediación es una herramienta poderosa al alcance de la empresa familiar, que puede contribuir a que sea capaz de afrontar los retos que se presentan sobre todo a la hora de evaluar objetivamente sus circuitos y de avanzar hacia la profesionalización de los mismos.

Las empresas familiares son muy propicias a conflictos internos que pueden terminar con su viabilidad, sobre todo por la incertidumbre que puede prever por ejemplo  la “sucesión” y el crecimiento de la vida productiva de la organización. Incorporar un mediador a dichos procesos posibilita la visión de los “organigramas reales” abriendo el camino hacia la construcción de esquemas de trabajo horizontales y sólidos.

En Kmp estamos acompañando a empresas familiares en su camino a la profesionalización. Si está interesado en nuestros servicios no dude en consultarnos, nosotros podemos asesorarlo.