Esta es una pregunta muy frecuente entre las empresas jóvenes que están creciendo en la Industria del Software.

La última reglamentación de la Ley 26.692 de Febrero de 2014, mantuvo y amplió los requisitos a cumplir por estas empresas para poder lograr el beneficio fiscal que prácticamente es el más importante de los que están vigentes en nuestro país.

Con el auge de la actividad del SOFTWARE en los últimos años, son muchas las empresas que se crearon y/o crecieron en forma genuina, y a la hora de pensar en la competitividad externa no pueden dejar de plantearse que hacer respecto de este beneficio.

Recordamos los  beneficios fiscales para la Industria del Software

 

  • Reducción de la alícuota de Impuesto a las Ganancias en un 60% (del 35% al 14%).
  • Bono de crédito fiscal intransferible aplicable para pagar impuestos nacionales, equivalente al 70% de las contribuciones patronales.
  • Obtención de un certificado de no retención de IVA.
  • Exención del Impuesto a los Ingresos Brutos y demás impuestos provinciales (Beneficio que depende de cada jurisdicción en la cual la sociedad está inscripta).
  • Exenciones Municipales: esto depende de cada municipio y su política de promoción.

 

Hay varias empresas de este sector que habían estado en el régimen, que por distintos motivos quedaron fuera de la Ley anterior, y que esperan desde el año 2011 poder incluirse en este régimen.

Los nuevos requisitos

Si bien la nueva Ley es en esencia similar a la anterior, exige nuevos requisitos que hay que conocer al momento de analizar la solicitud, tales como niveles mínimos de facturación, asegurar la estabilidad laboral del personal al momento de la solicitud y durante la vigencia del beneficio y, tener en cuenta pautas de vinculación comercial y económica, entre otras más destacadas.

Sumado a los requisitos esenciales del régimen, que son contar con certificación en una norma de calidad (ver las admitidas), hacer inversión anual en gastos de Investigación y Desarrollo (I+D)  justificables y/o exportar software.

¿Porque dudan las empresas jóvenes?

El régimen exige requisitos que implican contar con una estructura que tiene costos de obtención y mantenimiento, y asumir compromisos (personal, formalidades, ect) cuyo incumplimiento podría traer costos e inconvenientes a la empresa.

La mayoría de las decisiones se toman poniendo en la balanza los costos, compromisos y complejidades versus los beneficios, pero el factor fundamental que hace la diferencia es la proyección que tiene la empresa, para lograr seguir creciendo.

Las empresas que tienen confianza y seguridad en su proyecto de negocios no dudan en invertir para obtener el régimen, ya que sus costos finales resultan más competitivos a la hora de medirse con otras empresas del sector y seguir creciendo en el mercado.

Por lo tanto, le recomendamos efectuar un diagnóstico de la situación de su empresa, para asegurarse de tomar la decisión correcta, y en caso de resultar conveniente, lograr el éxito de la inscripción, contando con una estrategia que le permita empezar a gozar de los beneficios lo más rápido posible.

No dude en contactarnos, podemos ayudarlos en el diagnóstico y la solución.