Durante el mes de Enero quisimos hacer hincapié en la ACTITUD, destacando que cuando es positiva es fundamental para afrontar cualquier desafío que nos propongamos para este nuevo año.

Por eso, durante el mes de Febrero queremos seguir enfocados en ella pero proyectada en la PLANIFICACIÓN de objetivos concretos, porque planificar no está solo asociado a nuestro “accionar” sino de “domar” nuestras búsquedas. La propuesta es que indaguemos qué “no nos cierra” o que “nos hace ruido” y, a raíz de ello, evaluemos qué herramientas utilizar si queremos innovar en un cambio.

Para identificar qué “no nos cierra” es útil configurar una mirada sobre cuánto de lo que percibimos, de lo que hacemos, de cómo lo hacemos y de cómo lo evaluamos está atravesado por nuestro entorno y la cultura en que vivimos, y que esa predisposición puede potenciarnos o disminuirnos.

Y si, por lo tanto, queremos que algo no sea así para siempre, es muy importante planificar el cambio para poder “domar” el proceso. No porque todo tenga que ser pautado de antemano sin lugar a la espontaneidad, sino porque a veces, para modificar algo que no nos gusta, la pura reacción impulsiva no sólo no alcanza sino que nubla el camino.
Una vez que empezamos a andar, planificar incluye, a su vez, la posibilidad de hacer una revisión de lo que fue sucediendo en vinculación a lo ue uno se propuso. Por eso es importante dar lugar, siempre a un tiempo de balance.

Desde este punto de vista, la planificación, es un proceso que no culmina en sí mismo, sino que da lugar a nuevos objetivos y nuevos desafíos…ya que una vez que empezamos a andar es más difícil detenerse.

Escrito por: Noelia Maizel
Extractos de: Mercedes Korin “Accionar y domar nuestras búsquedas” Ed. La Nación.