CONSULTORÍA
La Ley 27.799 introduce un Régimen de Declaración Jurada Simplificada del Impuesto a las Ganancias , con la finalidad de reducir obligaciones formales y ordenar el esquema de fiscalización para determinados contribuyentes.
Sin embargo, la clave del sistema está en comprender cómo funciona en la práctica y cuál es el verdadero rol del contribuyente.
El régimen se estructura sobre tres momentos claramente diferenciados:
A diferencia del esquema tradicional, el contribuyente no “arma” la declaración desde cero, pero sí asume responsabilidad al aceptarla .
El pago en término de la DJ Simplificada genera efecto liberatorio del impuesto, lo que implica que, en principio, no debería haber ajustes posteriores sobre ese período.
No obstante, la ley prevé excepciones cuando se verifican:
Por lo tanto, la liberación no es absoluta ni automática.
El régimen se apoya en la información ya disponible para el organismo fiscal: ingresos informados por terceros, consumos, bienes registrables, movimientos bancarios, entre otros.
Si esa información no refleja adecuadamente la situación real del contribuyente, la DJ Simplificada puede no ser representativa, y su validación sin análisis previo puede generar contingencias futuras.
Desde KMP entendemos que este régimen puede aportar eficiencia administrativa, pero solo funciona correctamente cuando existe coherencia entre la realidad económica y la información fiscal disponible .
Aceptar una DJ Simplificada sin revisión profesional equivale a trasladar el riesgo al contribuyente. La simplificación del trámite no elimina la necesidad de criterio técnico.
En próximas publicaciones vamos a profundizar en qué se considera una “discrepancia significativa” y cuándo el fisco puede volver a fiscalizar aun con el impuesto pago.