IMPUESTOS
La sanción de la Ley 27.799, conocida como Ley de Inocencia Fiscal, introduce modificaciones relevantes en la forma en que el Estado fiscaliza y determina ciertos impuestos, en particular el Impuesto a las Ganancias.
Más allá de los titulares periodísticos, la norma no implica un “blanqueo automático” ni una eliminación de controles, sino un cambio conceptual en la relación entre el fisco y determinados contribuyentes.
Históricamente, ante inconsistencias patrimoniales o diferencias entre ingresos declarados y consumos, la fiscalización partía de la presunción de evasión. La nueva ley intenta revertir esa lógica, incorporando mecanismos que indication que, bajo ciertos parámetros, la información declarada y pagada se considera válida y suficiente.
Entre los cambios más relevantes se destacan:
Este esquema no elimina las facultades de fiscalización ni la obligación de cumplir correctamente. La ley mantiene habilitada la revisión cuando existen:
Por eso, el principal aporte de la norma no está en “relajar” el sistema, sino en ordenarlo, evitando discusiones técnicas por diferencias menores y focalizando los controles donde realmente existe riesgo fiscal.
Desde KMP entendemos que esta ley puede ser una herramienta positiva si se interpreta con criterio profesional. La clave no está en usarla como excusa para informalidad, sino como una oportunidad para revisar, ordenar y validar la situación fiscal de cada contribuyente.
En próximas publicaciones vamos a profundizar: